
Cada día escolar, aproximadamente 26 millones de niños viajan en autobuses escolares en Estados Unidos, lo que convierte al autobús escolar en el medio de transporte estudiantil más seguro. Sin embargo, los riesgos más graves no se encuentran dentro del autobús, sino en el área que lo rodea, conocida como la “Zona de Peligro”.
La Zona de Peligro se extiende aproximadamente 10 pies (3 metros) alrededor del autobús escolar en todas las direcciones. En esta área, el conductor tiene una visibilidad limitada o nula. También es donde ocurre la mayoría de las lesiones y muertes relacionadas con los autobuses escolares.
Los niños que se encuentran en esta zona corren el riesgo de:
El área situada directamente delante y a los lados del autobús escolar presenta el mayor peligro. Cuando un niño deja caer algún objeto cerca del autobús o intenta recoger algo que rodó debajo, entra en una zona donde el conductor no puede verlo. De igual manera, los niños que caminan demasiado cerca de los costados del autobús pueden quedar fuera de la vista del conductor.
Antes de subir al autobús:
Al cruzar la calle:
Después de bajar:
Los padres desempeñan un papel fundamental en la enseñanza de la seguridad alrededor de los autobuses escolares:
Cuando vea un autobús escolar con las luces intermitentes encendidas y la señal de alto desplegada:
El concepto más importante que deben comprender los niños es la regla de los diez pies: mantenerse siempre al menos a 10 pies (3 metros) del autobús.
Puede ayudarlos a visualizar esta distancia de las siguientes maneras:
Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, aunque los autobuses escolares son extremadamente seguros, la mayoría de las muertes ocurre fuera del autobús, en las zonas de subida y bajada. Los niños de entre 5 y 7 años tienen el mayor riesgo porque suelen ser menos cuidadosos y actuar de manera más impulsiva cerca del tráfico.
La Semana Nacional de la Seguridad en el Autobús Escolar es un recordatorio importante de que la seguridad es una responsabilidad compartida. Los conductores de autobuses, los padres, los niños y todos los automovilistas deben colaborar para proteger a nuestros estudiantes.
Al enseñarles a los niños sobre la Zona de Peligro y reforzar las prácticas de seguridad, podemos ayudar a garantizar que todos lleguen seguros a la escuela y regresen sanos y salvos a casa.
Recuerde: los pocos segundos necesarios para seguir las reglas de seguridad pueden evitar una tragedia para toda la vida. Hagamos de la seguridad en el autobús escolar una prioridad todos los días, no solamente durante la Semana de la Seguridad.